Así es el nuevo Navitimer, el primer reloj de Breitling y Aston Martin para la Fórmula 1
El nuevo reloj surge de una alianza entre la casa suiza y el equipo de la automotriz.

Bloomberg
Breitling, una de las casas relojeras con vínculos profundos a disciplinas como la aviación y el automovilismo, está de vuelta en la parrilla de la Fórmula 1 con el Navitimer B01 Chronograph 43 Aston Martin Aramco Formula One Team.
La edición especial de uno de sus modelos insignia forma parte de un acuerdo multianual entre la relojera, la automotriz Aston Martin y el equipo Aston Martin Aramco de Fórmula 1, escudería en la que compite el español Fernando Alonso.
Desde la casa relojera explican que el ejemplar “canaliza la intensidad de la carrera” y fue producido en una serie limitada de 1.959 piezas, cifra que rinde homenaje al año en que Aston Martin debutó por primera vez en la Fórmula 1.
Además es un hito histórico: es el primer Navitimer en incorporar una caja de titanio desde que Breitling lanzó el modelo en 1952. A ello se suma una carátula de fibra de carbono, inspirada en los materiales del cockpit de los monoplazas de F1, que refuerza su vínculo con el automovilismo de alto rendimiento.
“Aston Martin construye autos que tienen tanto presencia como desempeño. Compartimos esa misma herencia de diseño icónico: cada línea, acabado y proporción tiene un propósito. Nada se deja al azar”, señaló en un comunicado George Kern, CEO de la compañía relojera.
HISTORIA
Dos nombres nacidos de la fascinación por la velocidad: uno la midió, el otro la dominó. Durante más de un siglo, sus historias han evolucionado en paralelo. Ahora, Breitling se une a Aston Martin y Aston Martin Aramco en una alianza global como Socio Oficial de Relojes.
La colaboración abarca todo el universo Aston Martin, desde los vehículos de alto rendimiento fabricados artesanalmente en Gaydon y St Athan hasta la búsqueda de la gloria del equipo en la F1. Esta nueva colaboración comienza con el Navitimer B01 Chronograph 43 Aston Martin Aramco Formula One Team, un reloj que transmite la intensidad de la carrera.
Los paralelismos entre ambas marcas se remontan a los inicios del automóvil. En 1907, Leon Breitling presentó el Vitesse. “Velocidad” en francés. Fue el primer cronógrafo en medir velocidades de hasta 250 millas o kilómetros por hora. El dispositivo era tan preciso que fue adoptado por la policía suiza para emitir las primeras multas por exceso de velocidad. Unos años más tarde, en Inglaterra, Lionel Martin y Robert Bamford probaban su vehículo artesanal en una carrera decisiva en una empinada ladera calcárea llamada Aston Hill. El coche ganó, y el nombre perduró.
En 1959, Aston Martin debutó en la F1. En esa misma época, los pilotos Graham Hill y Jim Clark, tanto pilotos de aviones como competidores de F1, lucieron el Breitling Navitimer. Desarrollado en 1952 como un instrumento de cabina de muñeca para aviadores, la regla de cálculo circular del cronógrafo permitía a los pilotos calcular la velocidad, los intervalos de tiempo y el consumo de combustible. Hill y Clark trasladaron estas funciones del cielo al circuito, convirtiendo el Navitimer en un elemento esencial en la pista.
Para la década de 1960, ambas marcas se habían convertido en símbolos de estilo e ingeniería moderna. Willy Breitling, nieto del fundador, se deshizo de la austeridad de la relojería de posguerra con otro reloj, el Top Time, un cronógrafo diseñado para una nueva generación de amantes de la velocidad y el estilo.
Cuando apareció en la muñeca de Sean Connery en Operación Trueno (1965) como el primer reloj-gadget modificado con Q en la franquicia de James Bond, se convirtió en un emblema de la época. El icónico DB5 de Aston Martin, que debutó en Goldfinger (1964) y regresó en Operación Trueno, hizo lo mismo sobre cuatro ruedas. Al aparecer juntos en la misma película, capturaron la fascinación cultural por el mundo de Bond, donde la sofisticación se fusionaba con la velocidad y la intriga de la alta tecnología.
REFERENCIA F1
Una prueba contundente de esa sinergia entre ambas empresas es la caja de cristal de zafiro que permite ver el motor de este reloj, el Calibre 01 de Manufactura Breitling, que brinda una reserva de hasta 70 horas y está certificado por el Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres, el organismo suizo que certifica la precisión de los relojes mecánicos.
Al tratarse de una edición conmemorativa, el mecanismo incluye un rotor negro mate elaborado en tungsteno y creado especialmente para esta edición. El carácter limitado es resaltado por un par de grabados en el fondo de la caja, donde también aparece el logotipo de Aston Martin Aramco.
La personalidad deportiva del reloj incluye también acentos verde limón en los costados de su correa y un acabado luminiscente que le da un intenso brillo a los indicadores en la oscuridad. A reserva de los resultados en el circuito de los grandes premios, con este lanzamiento, Breitling y Aston Martin ya ocupan un lugar en el podio de la relojería.