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Cosecha récord de soja dinamiza la economía, pero no generaría un boom histórico

La proyección de una producción de soja cercana a las 11 millones de toneladas vuelve a situar al complejo sojero como uno de los principales motores de la economía paraguaya.

Cosecha récord de soja dinamiza la economía, pero no generaría un boom histórico

Sin embargo, desde una mirada macroeconómica, el impacto de una campaña histórica debe leerse con cautela, ya que si bien garantiza un año dinámico, no implica un crecimiento extraordinario ni un boom similar al de otros ciclos, según la economista Martha Coronel.

Realmente sería alrededor de las 11 millones de toneladas, que suele ser el nivel que se alcanza en años históricos, incluyendo la zafriña”, señaló Coronel, al precisar que no se trata de un récord inédito. Aun así, destacó que la producción sería casi un millón de toneladas superior a la del año pasado, lo que introduce un impulso adicional a la actividad económica.

Coronel explicó que, en cultivos como la soja, el área de siembra ya no tiene grandes posibilidades de expansión. Por ello, el crecimiento se explica principalmente por mejoras en los rendimientos, asociadas a la incorporación de tecnología, mejores prácticas de siembra y cuidados más eficientes. “Lo que se va mejorando en cuanto a producción es el rendimiento, con tecnología y mejor forma de siembra”, sostuvo.

Ese crecimiento moderado del sector primario se traduce, sin embargo, en un fuerte impacto sobre el resto de la economía. “Es la dinámica de la cadena la que finalmente termina repercutiendo en toda la economía”, afirmó Coronel. Según explicó, el efecto se extiende desde el productor hasta el transporte, los silos, los puertos, los servicios de control de calidad y el sistema financiero, generando un efecto multiplicador que va más allá del campo.

BUEN AÑO ECONÓMICO, PERO SIN EUFORIA

Desde esta perspectiva, la economista considera que una cosecha histórica permite proyectar un buen año para la economía paraguaya, aunque sin expectativas desmedidas. “Una producción histórica de soja implica una dinámica interesante en toda la cadena vinculada”, señaló, al tiempo de aclarar que esto no se traduce automáticamente en tasas de crecimiento excepcionales.

Las proyecciones actuales sitúan el crecimiento del PIB en torno al 4%, una cifra sólida pero inferior a los picos registrados en años como 2011 o 2012. Coronel explicó que esto responde, en parte, al efecto base de un año previo con buen desempeño. “Ya el año pasado crecimos a un ritmo bastante considerable, entonces lo que hace la economía al siguiente año es crecer a un ritmo menor, pero sigue siendo interesante”, indicó.

Además, remarcó que “no todos los sectores van a reaccionar en igual proporción” al impulso de la cadena sojera, lo que modera el resultado agregado del crecimiento.

PRECIOS INTERNACIONALES

Otro factor clave es el contexto internacional. Si bien la producción será elevada, Coronel subrayó que “los precios de la soja no están despegando demasiado” y permanecen por debajo de los niveles alcanzados en 2023. A esto se suma la incertidumbre sobre la demanda global. “China tiene indefinida su demanda y no se espera que varíe mucho al alza”, explicó.

En este escenario, el mayor volumen exportado sí permitirá un ingreso adicional de divisas, aunque sin un impacto extraordinario. “Con precios en rangos normales va a entrar una diferencia de unos millones de dólares en cuanto a ingresos por exportación, pero no va a tener un súper impacto”, afirmó.

TIPO DE CAMBIO Y ECONOMÍA REAL

El aumento de las exportaciones también tiene efectos sobre el tipo de cambio. Según Coronel, el mayor ingreso de dólares “va a presionar levemente a la baja” la cotización, lo que incide tanto en el crecimiento como en la recaudación fiscal.

En términos de recaudación, explicó que las transacciones de soja se realizan en dólares, por lo que un tipo de cambio más bajo puede moderar el efecto positivo del mayor volumen. “Los dólares que ingresan lo hacen a un tipo de cambio menor, lo que hace que la recaudación no sea menor que la del año pasado, pero tampoco se distancie mucho”, señaló.

Finalmente, Coronel hizo una distinción técnica clave entre el PIB y la economía real. “Una vez que producís las 11 millones de toneladas, las calculás a precios constantes y anulás el efecto precio en el PIB agrícola”, explicó.

Sin embargo, aclaró que ese efecto sigue presente en la cadena económica. “Esos dólares que ingresan pagan servicios a precios de hoy”, sostuvo, recordando que “el sojero cobra dólares, pero paga guaraníes”.

No obstante, la cosecha récord de soja asegura un año económico favorable para Paraguay, con fuerte dinamismo en la cadena productiva. No obstante, el impacto macro será positivo pero acotado, condicionado por los precios internacionales, el tipo de cambio y una economía cada vez más diversificada.