Creés que la economía no tiene que ver con vos. Sí tiene
Cada decisión que tomás (al estudiar, consumir o planificar) forma parte del sistema económico.

Muchos jóvenes asocian la economía únicamente con el momento en que comienzan a trabajar o a recibir un salario. Sin embargo, la participación económica empieza mucho antes. Según explica Fabrizzio Gamarra, presidente del Club de Economía de la Universidad Católica, administrar recursos no significa solamente manejar dinero. También implica gestionar tiempo, atención, formación y decisiones.
Desde esta perspectiva, la etapa estudiantil no es un período aislado del sistema económico, sino una fase activa dentro de él.
ADMINISTRAR RECURSOS ES PARTICIPAR
La economía estudia cómo se administran recursos limitados. En el caso de los jóvenes, esos recursos pueden no ser monetarios, pero existen, tiempo, energía, capacidad de aprendizaje y decisiones sobre el futuro.
Estudiar es una forma de inversión en capital humano. El conocimiento y las habilidades adquiridas aumentan la productividad futura y amplían oportunidades laborales. Incluso quienes optan por un camino distinto al universitario están tomando decisiones económicas sobre cómo construir su sustento.
Comprender esto permite asumir una mirada de largo plazo.
CADA COMPRA ES UNA SEÑAL DEL MERCADO
Cuando un joven compra un producto o paga un servicio está enviando información al mercado. Demandar algo indica qué debe producirse; dejar de demandarlo indica qué debe dejar de ofrecerse.
El mercado funciona a partir de millones de decisiones individuales. Las preferencias juveniles influyen en tendencias, modelos de negocio y estrategias empresariales.
Consumir no es solo gastar: es participar en la configuración de la oferta.
EL CELULAR = INFRAESTRUCTURA ECONÓMICA
El uso del teléfono móvil transformó la manera de consumir. Las billeteras digitales, los pagos con QR y el comercio electrónico consolidaron una nueva infraestructura económica.
La pandemia aceleró este proceso y consolidó hábitos digitales que hoy forman parte de la normalidad. Las decisiones de consumo ya no dependen únicamente del comercio físico, sino de plataformas y sistemas que reorganizaron la experiencia de compra.
Este cambio no es solo tecnológico, es estructural.
ENTRETENIMIENTO
Una actividad recreativa como ir al cine activa una cadena económica que involucra producción audiovisual, distribución, empleo en salas comerciales y consumo adicional.
Del mismo modo, el crecimiento de plataformas de streaming responde a cambios en las preferencias de los consumidores. Las decisiones individuales, acumuladas, redefinen sectores completos.
Todo está conectado.
ELEGIR TU CARRERA TAMBIÉN IMPACTA EN EL PAÍS
Las decisiones educativas, en conjunto, forman la oferta laboral de una sociedad. Lo que los jóvenes eligen estudiar hoy determina el tipo de profesionales disponibles mañana.
En países que buscan mayor desarrollo, se demandan habilidades técnicas y especializadas. Si no existe alineación entre lo que el mercado necesita y lo que se estudia, puede generarse una brecha.
Mirar tendencias a 10 o 15 años, analizar sectores en crecimiento y entender cómo evoluciona el mercado laboral es parte de una planificación responsable.
INFORMARSE ES PARTE DEL PROCESO
La información está disponible, pero requiere iniciativa. Observar qué empresas crecen, qué perfiles se buscan y qué habilidades permanecen relevantes puede orientar decisiones.
Ignorar cómo funciona el sistema económico no elimina sus efectos. Las reformas, regulaciones o cambios fiscales impactan incluso en quienes creen que no están involucrados.
Entender economía no significa volverse especialista, sino comprender el entorno en el que se vive.
En el mundo laboral, las habilidades técnicas son importantes, pero no suficientes. La capacidad de trabajar en equipo, dialogar, adaptarse y mantener calidad humana también determina el crecimiento profesional.
La formación integral combina conocimiento y valores.
Frase destacada: "Estudiar es invertir en capital humano".