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El golf atraviesa en Paraguay una etapa de expansión: más jugadores y torneos

Lo que durante décadas fue percibido como un deporte reducido a círculos pequeños, hoy vive una etapa de expansión sostenida, con mayor participación, más torneos, una fuerte presencia juvenil y un horizonte formativo que va mucho más allá de la competencia profesional.

El golf atraviesa en Paraguay una etapa de expansión: más jugadores y torneos

Así lo describe Alexander Kent, presidente de la Asociación Paraguaya de Golf, quien observa con entusiasmo el crecimiento acelerado que viene registrando la disciplina en los últimos años.

Según Kent, el golf como otros deportes no tradicionales, siempre tuvo el desafío de resultar atractivo para nuevas personas, pero que en los últimos años ese obstáculo comenzó a superarse. El crecimiento no se dio en un solo segmento, sino de forma transversal, abarcando desde el golf recreativo hasta el alto rendimiento.

 

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HISTORIA Y CRECIMIENTO

El golf llegó a Paraguay de la mano de los primeros migrantes europeos, especialmente los vinculados a la construcción del ferrocarril. El primer club se establece en 1926, lo que hoy se conoce como el Asunción Golf Club, mientras que la Asociación Paraguaya de Golf se constituye formalmente entre 1979 y 1980. Desde entonces comenzó un proceso de expansión con la construcción de nuevas canchas en distintos puntos del país.

Durante mucho tiempo, el golf se percibió como un deporte reservado a familias con tradición golfística, pero ese cambio cultural se logró consolidar en los últimos años. Cuando Kent asumió la presidencia en 2021, la Asociación contaba con alrededor de 650 golfistas matriculados; hoy esos números prácticamente se duplicaron, con cerca de 1.600 golfistas matriculados y más de 1.000 jugadores que ingresan al sistema.

El crecimiento también se refleja en la actividad competitiva. Según Kent, se generó un círculo virtuoso: más jugadores despiertan mayor interés de clubes y sponsors, lo que impulsa la organización de más torneos. “Antes la gente pedía torneos; hoy nos piden que no se junten tantos en un mismo fin de semana”, destaca.

En el alto rendimiento, el golf juvenil creció significativamente, permitiendo que los jóvenes compitan con regularidad en el exterior. Durante el último año, varios jugadores estuvieron entre 20 y 22 semanas fuera del país, con un calendario muy cercano al de un profesional.

FORMACIÓN Y FUTURO

Paraguay será sede este año de dos torneos internacionales juveniles, incluyendo el Abierto del Paraguay en mayo y un torneo internacional en agosto en el Yatch y Golf Club, ambos eventos con fuerte relevancia regional y motivación para los jóvenes. Además, la Asociación organiza entre 12 y 13 torneos anuales para mantener a los chicos en constante competencia y proyectar nuevos referentes que sigan el camino de figuras como Carlos Franco, Fabrizio Zanotti, Julieta Granada o Sofía García.

Uno de los ejes centrales del trabajo de la Asociación es la formación desde edades tempranas. Kent resalta la infraestructura clave en el predio del Comité Olímpico Paraguayo, que incluye un driving range y una cancha pública de par 3, espacio fundamental para que cualquier persona pueda probar golf sin necesidad de asociarse a un club. “Los chicos, desde los cinco años, empiezan a competir en un ambiente distendido, donde lo más importante es despertar la pasión por el deporte”, explica.

En los últimos años, la dirigencia promovió un cambio de paradigma: dejar de enfocarse únicamente en el profesionalismo y orientar a los jóvenes hacia becas universitarias en Estados Unidos, priorizando una formación integral. Actualmente, Paraguay cuenta con alrededor de 13 golfistas becados en el exterior.

Para Kent, el desarrollo del golf es el resultado de un trabajo colectivo: clubes, familias y dirigentes conforman un ecosistema que proyecta un futuro alentador. “El golf no es un deporte solo para un grupo reducido. Hoy es mucho más accesible y está lleno de jóvenes”, subraya. La invitación es abierta: acercarse, conocer y probar. “El futuro del golf paraguayo es muy prometedor, y recién estamos empezando”, concluye.