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Hidrovía: Alivio temporal para el abastecimiento energético de Paraguay

La operatoria de alije en el kilómetro 171 de la hidrovía Paraguay–Paraná volvió a ganar oxígeno. Tras semanas de incertidumbre y gestiones diplomáticas intensas, Argentina y Paraguay avanzan hacia una nueva prórroga por un año del acuerdo que habilita estas operaciones estratégicas, fundamentales para el abastecimiento de hidrocarburos del mercado paraguayo. 

Hidrovía: Alivio temporal para el abastecimiento energético de Paraguay

Bernd Günther, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), valoró la extensión como una “buena noticia” que aporta previsibilidad, aunque advirtió que el problema de fondo aún no está resuelto de manera definitiva.

 

La situación se originó a comienzos del año pasado, cuando Argentina ordenó su esquema institucional vinculado a la navegación y el comercio fluvial. “En enero del año pasado salió el decreto de creación de la Agencia Nacional del Puerto y Navegación (ANPYN), la Agencia Nacional de Puertos y Navegación”, explicó Günther. 

 

Este nuevo organismo absorbió las funciones que durante décadas ejercieron la Vía Navegable Troncal y la Administración General de Puertos, convirtiéndo en la autoridad única sobre el tránsito fluvial y marítimo argentino.

 

En ese proceso, la Aduana argentina, actualmente ARCA, analizó la operatoria de alije, es decir, el trasbordo de carga entre buques sin ingreso a puerto, y puso la lupa sobre el kilómetro 171, un punto utilizado desde hace más de 40 años para el trasbordo de hidrocarburos destinados principalmente a Paraguay. 

 

Aunque la práctica nunca había generado inconvenientes, una nueva interpretación normativa encendió las alarmas. “La aduana indicó que no había una habilitación formal otorgada para realizar las operaciones en ese lugar específico”, relató el titular de Cafym. 

 

EN RIESGO LOS HIDROCARBUROS

La eventual suspensión de la habilitación aduanera puso en riesgo directo a la cadena de abastecimiento de combustibles del país. “Se puso en riesgo toda la cadena de abastecimiento de hidrocarburos para Paraguay”, enfatizó Günther. 

 

El tema escaló rápidamente a nivel político y diplomático, con intervenciones de la Cancillería paraguaya y contactos con distintos ministerios argentinos.

 

Fruto de esas gestiones, en marzo o abril del año pasado se realizó una reunión clave en Asunción, con la presencia del director de Aduanas argentino, representantes de la Prefectura Naval y autoridades del ANPYN. “El director se comprometió a no trancar el comercio y extendió la habilitación por un año. Esa prórroga, formalizada mediante una resolución de ARCA, vence ahora en marzo”, aseguró Gunther.

 

La expectativa inicial era que durante ese plazo el ANPYN avanzará en una reglamentación general para regular las zonas de alije y las operaciones ship to ship a lo largo del río. Sin embargo, ese marco normativo nunca se concretó. “Hubo borradores, algunas ideas, pero no salió nada oficial”, lamentó el presidente de Cafym.

 

Ante la inminencia del vencimiento, Paraguay volvió a mover sus fichas diplomáticas. La semana pasada, Cancillería retomó las conversaciones con las autoridades argentinas y obtuvo un nuevo compromiso. “Hubo un compromiso en firme del director de la aduana argentina de volver a extender la habilitación por un año más”, señaló Günther, quien indicó que la nueva resolución debería publicarse en los próximos días y regir hasta abril del año que viene.

 

La prórroga garantiza que, al menos por ahora, no habrá interrupciones en el abastecimiento. Sin embargo, también dejó en claro que se trata de una solución transitoria. “Desde el punto de vista negativo, no se solucionó todavía de forma definitiva. Vuelve a ser una extensión por un plazo definido”.

 

Consultado sobre el carácter estratégico del kilómetro 171, Günther fue categórico. “Es muy estratégico. Se viene usando hace más de cuatro décadas sin ningún problema y es la forma más eficiente de operar con hidrocarburos”, afirmó. La clave está en que los buques y barcazas cuentan con sus propias bombas, lo que permite un trasbordo directo, rápido y menos costoso. 

 

“Lo que queremos evitar es que nos obliguen a entrar a puertos y operar en terminales, que es más lento y más caro”, advirtió.

 

El kilómetro 171 se encuentra íntegramente en territorio argentino, en el canal Paraná Guazú, una zona cercana a Zárate, entre el Paraná de las Palmas y el cauce principal del río. Aunque no hay costas paraguayas en ese punto, su importancia para la economía nacional es indiscutible.

 

Mirando hacia adelante, Günther insistió en la necesidad de cerrar estos temas a nivel regional. “Tenemos que seguir trabajando para garantizar que la carga fluya y que la hidrovía pueda duplicarse en los próximos cinco años”, concluyó.