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Inflación en carnes se acelera por menor oferta local y mayor dinamismo exportador

El precio de la carne volvió a convertirse en uno de los principales focos de presión inflacionaria en enero de 2026, según el informe del Banco Central del Paraguay (BCP).

Inflación en carnes se acelera por menor oferta local y mayor dinamismo exportador

Los datos oficiales muestran subas mensuales significativas en varios cortes de consumo masivo y aumentos interanuales que, en algunos casos, superan el 30%, en un contexto marcado por una menor disponibilidad para el mercado interno y un mayor dinamismo del sector exportador.

De acuerdo con el BCP, “el aumento de los precios de la carne estuvo impulsado, principalmente, por una menor disponibilidad para el mercado interno, vinculada al mayor dinamismo del sector exportador, favorecido por un contexto de precios internacionales más atractivos”. Esta combinación de factores habría reducido la oferta local y presionado al alza los precios, especialmente en los cortes más demandados por los hogares.

FUERTES SUBAS MENSUALES EN CORTES POPULARES

En la variación mensual de enero, los mayores incrementos se registraron en cortes para asado. La falda encabezó la lista con un aumento del 6,3%, seguida por la costilla de primera (5,6%) y el vacío (5,2%). También se observaron subas en la costilla de segunda (2,8%) y en la colita de cuadril (1,4%).

Otros cortes mostraron incrementos más moderados, aunque generalizados: la carne molida de segunda y la carnaza de segunda subieron 1,1%, la paleta 0,9% y el lomo 0,7%. En contraste, algunos productos registraron caídas, como el puchero de segunda (-2,3%) y la bola de lomo (-0,2%), lo que refleja ajustes puntuales más que una tendencia a la baja en el rubro.

INFLACIÓN INTERANUAL ELEVADA Y PERSISTENTE

La comparación interanual muestra una dinámica aún más marcada. El puchero de segunda registró un aumento del 30,8% frente a enero de 2025, convirtiéndose en el corte con mayor variación anual. Le siguieron la carne molida de segunda (22,0%), la carnaza de segunda (21,1%) y el puchero de primera (18,2%).

Otros cortes también presentaron incrementos relevantes: el peceto subió 18,0%, la falda 15,7%, la paleta 14,5% y el lomo 14,0%. Incluso productos con aumentos relativamente menores, como la bola de lomo (9,8%) o la costilla de segunda (7,4%), muestran que la inflación en carnes es un fenómeno extendido y no aislado.

Un rasgo distintivo del actual escenario es que las mayores subas se concentran en cortes de menor precio relativo, lo que amplifica el impacto sobre la canasta básica y la inflación percibida por los hogares, especialmente en los segmentos de menores ingresos.

EXPORTACIONES, MERCADO INTERNO Y TENSIÓN DE PRECIOS

El BCP atribuye este comportamiento, en gran medida, al contexto internacional. Los precios externos más atractivos han incentivado las exportaciones de carne paraguaya, lo que mejora los ingresos del sector, pero al mismo tiempo reduce la oferta disponible para el mercado interno.

Un informe de la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) había señalado que el 91% de la carne faenada por los frigoríficos locales es destinada a la exportación, dejando solo el 9% para el mercado interno.

La institución también abrió sumario contra siete frigoríficos por supuestos indicios de posible abuso de posición dominante que podría incidir en los altos precios de la carne a nivel local. Los resultados del sumario tomarían unos 6 meses en darse a conocer.

Esta situación genera una tensión estructural entre el desempeño exportador y la estabilidad de precios locales. Mientras la demanda externa sostiene la rentabilidad del sector cárnico, el consumo doméstico enfrenta mayores precios, particularmente en los cortes más accesibles.

Desde la perspectiva macroeconómica, el encarecimiento de la carne representa un desafío para el control de la inflación, dado el peso significativo de los alimentos en el índice de precios al consumidor. Si bien se trata de un shock de oferta más que de demanda, su persistencia podría limitar el margen de maniobra de la política monetaria en los próximos meses.

En ese contexto, la evolución de los precios internacionales y la dinámica del comercio exterior seguirán siendo factores clave para anticipar el comportamiento de la inflación alimentaria en Paraguay a lo largo de 2026.