On Running abre fábrica robotizada en Corea del Sur para reducir riesgos en la cadena de suministro
On Running inauguró en Corea del Sur una fábrica robotizada para producir zapatillas más rápido, reducir costos arancelarios y acercar manufactura a sus mercados clave.

La marca suiza On Running abrió el 25 de febrero una planta automatizada en Busan, Corea del Sur, con 32 robots capaces de fabricar hasta 1.000 pares diarios, como parte de su estrategia para reducir riesgos en la cadena de suministro, enfrentar aranceles en EE.UU. y acelerar la entrega a consumidores en mercados clave.
La compañía, fundada en 2010 en Suiza, señaló que la automatización permite producir calzado “más rápido, con menor impacto ambiental y más cerca del consumidor”, en comparación con el modelo tradicional que depende del envío desde fábricas del sudeste asiático y China hacia Estados Unidos y Europa.
Actualmente, On obtiene 90% de su producción desde Vietnam y 10% desde Indonesia, según su último informe anual. La nueva planta en Busan representa una expansión significativa frente a su primera fábrica robotizada en Zúrich, que inició operaciones en julio de 2025 con solo cuatro robots.
El contexto global —marcado por aumentos arancelarios en Estados Unidos, interrupciones logísticas y riesgos geopolíticos— ha impulsado a marcas y minoristas a explorar estrategias de nearshoring, es decir, trasladar parte de la manufactura más cerca del mercado final.
On presentó su zapatilla de maratón LightSpray durante los Juegos Olímpicos de París 2024. El modelo utiliza un brazo robótico que pulveriza material directamente sobre un molde para crear una parte superior tipo calcetín.
Este método automatizado condensa un proceso tradicional de aproximadamente 200 pasos en múltiples fábricas en una sola etapa integrada. La planta de Busan puede fabricar cerca de 1.000 pares por día utilizando esta tecnología.
Según la empresa, la expansión de fábricas robotizadas en Estados Unidos y Europa también busca mitigar el impacto de aranceles aplicados a centros de producción en Vietnam y China, que han incrementado los costos del sector deportivo durante el último año.
En un entorno altamente competitivo frente a gigantes como Nike y Adidas, On ha posicionado LightSpray como una zapatilla enfocada en ligereza y rendimiento para maratonistas.
La atleta patrocinada por la marca, Hellen Obiri, utilizó este modelo al ganar el Maratón de Nueva York en noviembre.
El cofundador Caspar Coppetti afirmó que factores como la velocidad de salida al mercado, la sostenibilidad y la reducción de dependencia de mano de obra de bajo costo favorecen la automatización industrial.
COMPETENCIA
En un entorno altamente competitivo frente a gigantes como Nike y Adidas, On ha posicionado LightSpray como una zapatilla enfocada en ligereza y rendimiento para maratonistas.
La atleta patrocinada por la marca, Hellen Obiri, utilizó este modelo al ganar el Maratón de Nueva York en noviembre.
El cofundador Caspar Coppetti afirmó que factores como la velocidad de salida al mercado, la sostenibilidad y la reducción de dependencia de mano de obra de bajo costo favorecen la automatización industrial.
Los aranceles impuestos por Estados Unidos a centros manufactureros en Asia han afectado a la industria del sportswear. Aunque un fallo reciente del Tribunal Supremo estadounidense invalidó ciertos gravámenes previos, el panorama regulatorio continúa generando incertidumbre para importadores y minoristas.
On ha solicitado mayor claridad normativa y un entorno de comercio más abierto.
¿Qué implica esta estrategia para la industria del calzado?
La apertura de la planta robotizada en Corea del Sur posiciona a On dentro de una tendencia creciente hacia manufactura automatizada y regionalizada.
El avance plantea interrogantes clave para el sector:
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¿Reducirá la automatización la dependencia de Asia en la industria del calzado?
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¿Puede el modelo robotizado escalar sin afectar costos finales al consumidor?
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¿Cómo impactará en tiempos de entrega y sostenibilidad?