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Zumba Fitness: el entrenamiento que une actividad física y diversión

El ejercicio físico ya no se limita únicamente a rutinas tradicionales de gimnasio. En los últimos años, propuestas que combinan movimiento, música y salud han ganado terreno, y una de las más populares es el Zumba Fitness, un programa de entrenamiento que mezcla diferentes estilos musicales con ejercicios aeróbicos, ofreciendo una alternativa dinámica y accesible para personas de distintas edades.

Zumba Fitness: el entrenamiento que une actividad física y diversión

En este contexto, Janette Toledo, instructora certificada de Zumba, explicó que este deporte no es solamente un baile como muchas creen. “Es un programa de entrenamiento que combina el baile con ejercicios aeróbicos y movimientos específicos de fuerza”. Explicó, además, durante las clases se utilizan ritmos como salsa, merengue, bachata, cumbia y música retro, integrando pasos básicos con sentadillas, estocadas y trabajos de brazos y core.

La instructora define a esta disciplina como “un ejercicio disfrazado”, ya que la intensidad del entrenamiento se combina con un ambiente recreativo. “La clase es como una fiesta. Se escucha buena música, se baila y, al mismo tiempo, se trabaja todo el cuerpo”, señaló.

BENEFICIOS FÍSICOS Y AMPLIO RANGO ETARIO

Explicó que una clase tiene una duración aproximada de 50 minutos y puede llegar a quemar hasta 600 calorías, dependiendo del ritmo y la intensidad con la que se realice.

Uno de los aspectos más destacados del Zumba es su versatilidad en cuanto a edades. “No hay una edad límite. Tengo alumnas desde los 15 años hasta personas de 70 y más”, comentó. La clave, explicó, está en adaptar los movimientos según las posibilidades de cada participante. “Si alguien no puede saltar, se le muestran variantes. Lo importante es mantenerse activo”.

Además del Zumba Fitness, existen otras modalidades como Zumba Gold, pensada para adultos mayores con menor intensidad, y Zumba Kids, destinada a niños.

Como toda actividad física, la práctica regular es fundamental. “Lo ideal es realizar al menos tres veces por semana, aunque si se puede hacer cinco días, mucho mejor”, recomendó la instructora.

En cuanto a la indumentaria, la recomendación es clara: ropa deportiva cómoda y calzado adecuado.

La hidratación y la alimentación también cumplen un rol clave. “Es importante hidratarse antes, durante y después de la clase, y no venir con muchas horas sin comer. Es un esfuerzo físico que requiere energía”, recalcó.

FORMACIÓN Y CERTIFICACIÓN

Toledo remarcó que para enseñar Zumba es indispensable contar con una certificación oficial. “Los instructores debemos estar certificados. Las capacitaciones llegan al país cada cierto tiempo y también existen opciones virtuales”, explicó.

La formación consiste en una jornada intensiva donde se brindan herramientas para estructurar clases, armar coreografías y guiar correctamente a los alumnos. Además, los instructores certificados forman parte de una membresía que les permite acceder a música original, coreografías exclusivas y material oficial de la marca.

“Muchas veces se ofrecen clases que se llaman Zumba, pero el instructor no está certificado. Eso es algo que la gente debería tener en cuenta”, advirtió.

 

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UNA COMUNIDAD EN MOVIMIENTO

Más allá de las clases regulares, el Zumba también se vive como una experiencia colectiva. A través de las denominadas masterclass, se organizan encuentros especiales que reúnen a varios instructores y alumnos de distintos clubes. “Son clases de una hora y media, muy dinámicas y divertidas, donde se comparte con otros clubes”, explico.

Estas actividades se realizan en conjunto con otros clubes, fortaleciendo una comunidad que se extiende a nivel nacional. “Zumba está en todo el país. En cualquier ciudad siempre vas a encontrar un instructor que te va a dar una buena clase”, afirmó.

Con una propuesta que combina salud, diversión y accesibilidad, el Zumba Fitness continúa consolidándose como una alternativa atractiva para quienes buscan ejercitarse de una manera diferente, demostrando que el movimiento y el bienestar también pueden ir al ritmo de la música.

La instructora define a esta disciplina como “un ejercicio disfrazado”, ya que la intensidad del entrenamiento se combina con un ambiente recreativo. “La clase es como una fiesta. Se escucha buena música, se baila y, al mismo tiempo, se trabaja todo el cuerpo”, señaló.

Las clases a cargo de Toledo se desarrollan en el Club Deportivo de Puerto Sajonia y están dirigidas exclusivamente a socias de la institución. Las sesiones se dictan de lunes a viernes en dos turnos, por la mañana y por la tarde, y reúnen a más de un centenar de participantes, consolidándose como una de las actividades físicas con mayor convocatoria dentro de la institución.